Monday, September 3, 2012

Localvíboro

EL AMOR POR LA COCINA
NOTAS, ANECDOTAS Y RECETAS DESDE PANAMA Y AMERICA LATINA

6.01.2012

COMO SER UN LOCALVIBORO
por Elena Hernández, CCP
elamorporlacocina@gmail.com

Situada en el noroeste de los Estados Unidos, Portland ha sido nombrada la ciudad más verde del país, gracias a sus prácticas de preservación ambientales tales como el ahorro de energía, evitar a toda costa la contaminación y el apoyo a la sostenibilidad. Me parece interesante mirar lo que se hace en Portland como modelo para Panamá en un futuro, espero no muy lejano.
Eat Local – “Comer lo local” – parece ser el mantra de los habitantes de esta extraordinaria ciudad la cual tuve la oportunidad de visitar recientemente. Su gente, sencilla y amable, son el motor de una filosofía llamada Cascadia, difícil de definir pero que en pocas palabras significa, que los ciudadanos de esa región velarán por cuidar su entorno, tomando decisiones en pro de la justicia social y económica y por la sanidad ambiental, todo en beneficio de las futuras generaciones.

Oregon produce una enorme variedad de productos, tales como champiñones salvajes entre ellas la codiciada trufa, frutos rojos (es el sitio con más variedades en el mundo), avellanas (sólo Turquía lo supera en producción de esta nuez), uvas (gran parte de sus tierras están dedicadas a la vinicultura, y aquí se produce el Pinot Noir), alcachofas, espárragos, papas de distintas especies y granos. En cárnicos, se crían desde cordero hasta buffalo y se elaboran quesos de todo tipo. De las costas, las ostras, percebes, mejillones, almejas y peces de todas las variedades y por supuesto el salmón (de hecho a Oregon se le denomina como Salmon Nation). Portland es además, el sitio con más microcervecerías del mundo y ahora un creciente número de microdestiladoras. Las encontramos en cada esquina, abiertas para que el público pueda disfrutar de las más interesantes bebidas hechas artesanalmente: desde vodka hecha a partir de miel de abejas, hasta ginebras, sidras, aguas de vida, whiskeys y ron.

Ir a los mercados agrícolas (Farmer´s Market) y comprar sólo productos en estación y recién cosechados es lo común, ya que es de esta forma como aseguramos la frescura, mayor sabor, calidad y nutrición de frutas y vegetales. ¡Imagínense poder disfrutar de una fruta cosechada en la últimas 24 horas!
En cuanto a la alta gastronomía, lo que más me llamó la atención es el contraste entre la poca pretensión de los restaurantes de Portland a sus contrapartes en la costa este del país. Visité tres sitios super famosos por su comida y por sus chefs. Nostrana, al otro lado del río Columbia, es un restaurante italiano cuya chef propietaria Cathy Wims fue nominada este año para el James Beard award como mejor chef del noroeste. Increiblemente su restaurante se destaca por la pizza artesanal hecha en horno de leña. Otro lugarcito simpático fue Clyde Common, donde su cocina abierta es el centro de atención de un espacio conformado por mesas comunales que nos permiten disfrutar de un menú servido “family style”, o para compartir, y entre algunos items pude probar la charcutería hecha en casa (terrina, morcilla, chorizos), quesos, vegetales rostizados y vinos locales.


En mi última noche antes de tomar el avión a casa, nuestro anfitrión, Robert Reynolds, un chef local muy agradable ofreció llevar a mi grupo al sitio premiado como mejor restaurante del año, Navarre. En mi expectativa, y después de experimentar algunas de las grandes casas de Nueva York, esperé encontrarme con un sitio lujoso de manteles blancos y formal. Pues grande fue mi sorpresa, ya que Navarre es el sitio menos pretencioso (de su categoría y fama) que jamás he visitado. Los comensales vestidos como les da la gana (shorts, jeans, etc), mesas sin manteles, servicio lento, cocina abierta, algo de calor. Mi anfritrión, llevó hasta a su perro, un poodle gigante que se hechó debajo de nuestra mesa a dormir. El joven chef de Navarre, John Taboada, pasó una temporada en España (de allí el nombre del sitio), y su cocina tiene matices de la madre patria, pero todo elaborado con ingredientes 100% locales. De hecho, John está suscrito a un CSA (Community Supported Agriculture – Agricultura Apoyada por la Comunidad) – un sistema que, a diferencia de un mercado agrícola donde el comprador puede escoger lo que necesita, el suscrito comparte el riesgo de la cosecha con el agricultor pagando por adelantado por parte de la misma. Eso significa que en Navarre cocinan con lo que les provea el CSA esa semana, en otras palabras, si hay zanahoria, se elaboran platos con zanahorias, lo mismo con remolachas, esparrágos, tomates heirloom, calabacines, etc. Tuve suerte de visitar Portland en pleno verano, cuando están de temporada muchos productos y disfrutar de la frescura de los mismos. John, vestía una camisa de cuadros y un delantal sucio, cabellos despeinados, sumamente humilde, se sentó un rato con nosotros a explicarnos su forma de trabajo y como el cree en apoyar la agricultura local. El menú degustación, cambia frecuentemente y generalmente lleva un tema. Cuesta sólo $28 por persona, por aproximadamente 10 platos. Tienen un blog donde muestran los productos que reciben del CSA todas las semanas. Me enamoré de este sitio y lo prefiero mil veces por encima de cualquier lujoso restaurante del planeta.


Cómo ser un Localvíboro ( o por lo menos intentarlo)
1. Procure comprar productos frescos en su mercado agrícola local, en la ciudad están el mercado de Abastos y el de San Felipe Neri.
2. Trate de consumir productos en temporada.
3. Apoye a los chefs y restauranteros que utilizan productos locales en sus comidas.
Links interesantes:
http://www.nostrana.com
http://www.clydecommon.com
http://www.portlandfarmersmarket.org
http://navarreportland.blogspot.com

Sunday, May 6, 2012

La piratería de música

Lee el artículo a continuación y escribe un comentario de unas 60 palabras.

Compartir la música con amigos

Uno de los metódos más comunes de piratería es la grabacción de cintas o CDS para nuestros amigos. Compartir música es un verdadero placer, y solemos preferir hacerlo por el método más económico, es decir grabando, no comprando otra copia. Es como si una vez que hemos comprado una grabaccíón, creemos que tenemos el derecho de hacer copías y distribuirlas a quién quiera. Es porque la música es una cosa social. Nos recuerda aconteciementos especiales y a nuestros amigos. También, las letras de las canciones, y el estilo y el género de música, son símbolos de nuestra identidad social. Compartir música es compartir filosofías, sueños e historias.

Compartir la música con desconocidos por internet

Gracias a internet hay un segundo método más impersonal de compartir grabaciones. Estos servicios permiten que el usuario pueda tener acceso a la discografía los demás usuariosque accedan al sistema. Descargar del internet, aunque es ilegal, ha permitido que la gente conozca más música que de la que hubiera conocido sin internet. Incluso, es probable que descargar del internet estimule el interés de cierta gente en ciertos grupos. Si a alguien le gusta un conjunto musical que ha escuchado por internet, es probable que vaya a comprar el CD, o que vaya al concierto. Puede que, descargar por el internet (que es como una nueva forma de escuchar la radio), ayude aumentar el interés en el consumismo de música. Al reducir los gastos de distribución. el internet abre un mundo de música que anteriormente estaba cohartado por los que controlaban las estaciones de radio, los programas de televisión y las redes de distribución. Al diversicar el mercado, internet ha permitido que la gente tenga opciones, y que se reduzca la capacidad de una empresa o un grupo para tener el control.

Grabar para revender y hacer dinero

Hay un tercer tipo de piratería que es grabar para revender. El coste de un CD grabado por un pirata es, por supuesto, menos que el mismo grabado por la empresa, porque el pirata no tiene que pagar los costes o ni de autor. Así pueden vender más barato los CDs que las compañias discográficas. El éxito de la piratería musical causa problemas más allá de la industria musical. Comprar un CD pirata ayuda a las mafias y sus actividades ilegales. Más allá, los vendedores de CDs piratas suelen ser más proactivos. No esperan que compres un CD, sino que se acercan a tí para ver si te interesa comprar su música. A mucha gente le molestan.

El deseo social por la música

La industria musical entiende que nos definimos por los grupos a los que pertenecemos y por las cosas que compartimos, una de las cuales la música. Las empresas se compiten para dominar la radio y la pantalla pequeña, por que la gente forma una identidad común usando los símbolos y productos compartidos que aparacen en la radio o en la tele. Las empresas mandan copias gratuitas de su música a los canales de televisión, a las emisorias de radio, a pinchadiscos y a periodistas para que su música llegue al público . Una vez que la m‎úsica llega a ser una experiencia compartida, la gente empieza a consumirla para relacionarse los unos con los otros, ya sea en bares, en clubes, o en casa sentado frente al equipo de estereo. La empresa tiene la llave para abrir las relaciones humanas, y hay que pagarla.

En total

Así que todos estamos enfrentados con la cuestión de cómo vamos a obtener la música. ¿La compraremos honestamente en iTunes, o la bajaremos de sitios como limewire o youtube? ¿Cuáles son los efectos y resultados de estos dos caminos? Hay ellos que dicen que ya no hay una gran variedad de música como lo que había en los años 60 y 70 porque las grandes compañías—y por eso los músicos—ya no pueden vivir de ella. Por otra parte, otros dicen que internet ha creado un nuevo mercado que tiene la capacidad de lanzar a personas como a Justin Bieber a ser astros tremendos de la música. ¿Estamos intercambiando buena música por música gratuita? ¿Hemos olvidado el viejo refrán: “uno recibe lo que uno paga”? ¿Debemos usar el sistema de honor o debemos controlar las tecnologías que permiten que se copie y que se venda propiedad ajena a los desconocidos? Al final sólo el tiempo dirá....